¿Cual es el propósito de mi vida?
Esta es una pregunta que nos hacemos más de alguna vez, las respuestas pueden ser variadas si preguntamos a un grupo de personas, pero para mi esa pregunta ya encontró la respuesta central. Hoy estaba preparando una clase para la escuela dominical de la iglesia a la que pertenezco, leyendo el libro una vida con propósito de Rick Warren, cuando entendí la importancia de comprender el propósito de tu vida. Nuestras vidas tienen un propósito claro cuando comprendemos que fuimos creados por Dios, que somos de él y para él, la cuestión no es acerca de mi, no se trata de mi, la vida consiste en permitir que él te use para sus propósitos y no que tú lo uses a él para los tuyos.Este autor habla de cinco beneficios de una vida con propósito:
Conocer tu propósito da sentido a tu vida.
Fuimos creados para tener significado, si la vida tiene significado se puede soportar cualquier cosa, sino se hace insoportable. Sin Dios la vida no tiene propósito, sin propósito la vida no tiene sentido.La vida tiene sentido cuando conocemos el propósito de Dios, cuando no estamos atados al pasado, cuando no estamos atados al materialismo, cuando la vida esta guiada por los propósitos de Dios.
Conocer tu propósito simplifica tu vida.
El propósito de Dios define lo que hacemos o dejamos de hacer, a través de el evaluamos que cosas son esenciales y cuales no, sin propósito definido no hay fundamento en que basar las decisiones, como distribuir el tiempo y recursos, todo se basa en las circunstancias que nos rodean y el estado anímico. Como resultado nos esforzamos demasiado y solo conseguimos estrés, cansancio y conflicto. Si no logras terminarlo todo quiere decir que estas haciendo más de lo que Dios pide. Vivir con propósito nos lleva a un estilo de vida más sencillo.
Conocer tu propósito enfoca tu vida.
Esto hace que dirijas tu esfuerzo y energía a lo que es importante. Es una cosa natural que cosas sin importancia nos distraigan del propósito. Sin propósito comenzamos a girar sin encontrar ningún destino. Cambiaremos de dirección, de trabajo, de relaciones, de iglesia, pero esos cambios no pueden resolver tu situación, no pueden eliminar tu confusión, no pueden llenar el corazón vació. Mientras tu piensas que “esta vez va ha ser diferente”.Una tenue luz no tiene mucho impacto, pero si logramos enfocarla puede atravesar el acero, como en el caso del rayo láser. Una vida centrada y vivida con propósito impacta. Tenemos el ejemplo del apóstol Pablo, quien casi solo propago el cristianismo por el imperio romano.Si deseas impactar con tu vida enfócala. No trates de hacer todo, haz menos. Concéntrate en lo importante. No confundas actividad con productividad.
Conocer tu propósito estimula tu vida.
El propósito produce entusiasmo, el trabajo sin propósito es el que nos acaba no el excesivo, nos deja sin fuerza, se nos hace difícil levantarnos por la mañana, eso se transforma en una guerra, en cambio cuando hay entusiasmo llegamos a saltar de la cama, no hallamos la hora de levantarnos.Según George Bernard Shaw “… la verdadera felicidad de la vida es ser usado con un propósito y poder reconocer su supremacía”.
Conocer tu propósito te prepara para la eternidad.
Muchos se dan a la tarea de crear un legado duradero en la tierra, pero al final lo más importante no es lo que otros dicen de tu vida sino lo que diga Dios.Los logros personales tarde o temprano son superados, las marcas se rompen, la reputación se desvanece, los homenajes se olvidan, quien vive para dejar un legado en la tierra deja en evidencia que tiene muy poca visión. Lo más sabio es edificar un legado eterno.No fuimos puestos en la tierra para ser recordados sino para ser preparados para la eternidad, algún día estarás frente a Dios y el hará un inventario de tu vida te preguntara:¿Qué hiciste con mi Hijo Jesucristo?¿Qué hiciste con lo que te entregue?¿Qué hiciste con tu vida, dones, talentos, oportunidades, dinamismo, relaciones, y recursos que Dios te dio?¿Lo gastaste en ti mismo o lo usaste para los propósitos para los que Dios te creo?
Ahora comprendo cual es el propósito de mi vida, es vivir para Dios y dejar que el me use para realizar todos sus propósitos en mi vida. Yo existo para el, y debo dedicar mi vida a darle a conocer por cualquier medio que este a mi alcance.
